México
ya está "in"
Javier
Matuk
La telefonía
por Internet vino a revolucionar el concepto
de “hablar por teléfono”.
Por ahí de 1996 comenzaban tímidamente
a salir al mercado algunas soluciones de software
que permitían “hablar” por
teléfono entre computadoras. Se trataba
de aplicaciones sencillas que comprimían
la voz que entraba a la computadora a través
de un micrófono, la transportaban por
la red, y en su destino la volvían a descomprimir
para finalmente ser escuchada.
Este proceso no
es muy distinto al que llevan a cabo los teléfonos
tradicionales o los celulares, todo bajo la tecnología
digital. La diferencia entre esas primeras conexiones
entre PCs era el famoso “ancho de banda”.
La calidad del enlace era apenas el suficiente
para poder establecer una llamada con un nivel
de claridad en la voz apenas si aceptable. Además,
si uno hacía cualquier otra cosa en la
PC, simplemente se dejaba de escuchar.
Con el
paso del tiempo y el desarrollo de la “banda
ancha” o conexiones de mejor calidad, se
dio, por ejemplo, el intercambio de canciones
en formato MP3, dando inicio al cambio lento,
pero para siempre, de la industria musical como
la conocíamos. Hoy las ventas –y
también la piratería- de canciones
ocupan uno de los primeros lugares en uso de
computadoras y reproductores digitales.
Regresando
al teléfono, una pequeña
empresa europea desarrolló el programa
Skype. Al principio, nadie le hizo mucho caso,
sin embargo, lo que ofrecía era la posibilidad
de hacer llamadas telefónicas entre dos
computadoras con una calidad bastante aceptable.
El software era sencillo de usar, bien programado
y tenía la particularidad de no fallar
tanto. A pesar de las condiciones del enlace,
la llamada normalmente se podía completar
sin problemas.
Usando una PC como
el origen de la llamada siempre se pudo “marcar” a
otra PC. Luego Skype y otros proveedores ofrecieron
la posibilidad de enlazar esa llamada con un
teléfono
tradicional o un celular. Esto se hace con la
ayuda de la empresa telefónica, a fuerzas,
ya que es la única que puede permitir
el acceso a su red de clientes. Skype lanzó el
servicio “Skype Out” con el que se
puede llamar a casi cualquier teléfono
en el mundo, con precios bastante competitivos.
La llamada sale o se origina en la PC, pero el
receptor puede ser cualquier línea telefónica,
fija o móvil.
Desde hace un par
de años,
la misma empresa lanzó el servicio Skype
In, con el cual se renta un número
telefónico en una ciudad y se obtiene
la capacidad de recibir llamadas en él,
aunque realmente se contestan en la computadora.
Así, por ejemplo, si usted vive en México
pero tiene negocios o familiares en, digamos,
Nueva York, con el servicio se obtiene un número
local para que los interesados le marquen desde
esa localidad sin costo de larga distancia.
La
ubicación física del destinatario
es indiferente. Puede estar en su casa en la
Ciudad de México o en un hotel en algún
país asiático, mientras esté conectado
a Internet y tenga Skype funcionando, la llamada
entrará a ese número.
México
estaba siempre excluido de la lista de ciudades
en donde se podía obtener
un número, hasta hace unos días.
Me llegó el correo avisando que ya era
posible comprar el servicio con números
locales. De inmediato ingresé a mi cuenta
de Skype y ¡sorpresa!, contraté un
número local en menos de 5 minutos. El
costo fue de $60 dólares por todo el año
y se incluye el buzón de voz. Eso equivale
más o menos a unos 55 pesos al mes, realmente
una cantidad bastante razonable para el servicio
obtenido.
¿Qué puedo
hacer con mi nuevo número local? Simplemente
es un número
más, que sin importar en dónde
me encuentre, cualquiera que me marque hará que
mi PC “suene” y en ese momento pueda
tomar la llamada o desviarla al buzón
de mensajes. Eso hablando de PCs, pues hay varios
modelos de teléfonos inalámbricos
que están hechos sólo para Skype.
Por ejemplo, si estoy de viaje –como en
este momento- le puedo decir a la gente que me
quiere llamar que está en la Ciudad de
México (donde vivo) que marque el número
local que me asignaron y listo. Ellos no pagan
más que una llamada local.
El servicio
en México se encuentra disponible
además de en la Ciudad de México,
en Guadalajara y Monterrey. Si, por ejemplo,
tiene clientes o familiares en esas ciudades,
puede contratar un número local y le podrán
llamar casi sin costo. Bien por la empresa que
negoció con Skype y bien por el precio
tan accesible. La telefonía ha cambiado
profundamente desde que hay computadoras y portátiles
conectadas a Internet. Algo es seguro: no hay
marcha atrás. La revolución digital
poco a poco está modificando todo, incluso,
el concepto de “hablar por teléfono”.
Espero
sus comentarios
en los Foros dentro
de www.matuk.com.


Finalmente logré desbloquear
un iPhone que adquirí la semana pasada.
El proceso se complicó un poco por las
diferencias de idioma entre el sistema operativo
y los programas, pero nada del otro mundo. Si
quieres ver un video con la crónica, entra
a LateralTV.
El
domingo me encontré en el centro comercial
Santa Fe de la Ciudad de México una tienda
donde tenían el iPhone a la venta. ¿Costo? ¡11
mil pesos! Cuando me acerqué para preguntar,
una pareja estaba también en la tienda
y de hecho a ellos les dieron el precio, cuando
comenté a la vendedora “¿Once
mil?... es un descaro lo que están cobrando” y
añadí que acababa de comprar uno
en 400 dólares, a lo que de inmediato
respondió “Ah, sí, pero a
ver, desbloquéelo…”. Ni hablar,
no te dejes engañar. Si quieres uno de
estos aparatos lo mejor es que, si se puede,
lo encargues a alguien en los Estados Unidos,
eso mientras se vende aquí de forma oficial.
Pasando
a otros temas, en el pasado IDF o
Intel Developers Forum que cubrí en la
ciudad de San Francisco, además de algunos
anuncios respecto a nuevos procesadores, lo más
destacado es que para el 2008 ¡por fin!,
saldrán los primeros modelos de computadora
personal con la capacidad de conectividad WiMax.
Anunciada desde hace unos cuatro años,
esta tecnología permitirá cubrir
con una sola antena varios kilómetros
a la redonda con señal para conectarse
a Internet a alta velocidad. Se han hecho muchas
pruebas en diferentes partes del mundo, pero
el uso masivo será cuando las laptops
tengan la capacidad. Esperaremos a ver los primeros
modelos, y, sobre todo, las primeras empresas
ofreciendo el servicio.
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