< Desde el Teclado - 2007
Septiembre 17, 2007

¡Qué aparatito!
Javier Matuk

Hace un poco más de una semana Steve Jobs anunció lo que ya muchos esperaban: la nueva línea de iPod, de dónde destaca un producto igualito al teléfono iPhone pero si las funciones de comunicación, es decir, sin teléfono. Este, llamado iPod touch seguro será el de mayor venta en la venidera temporada navideña. Hasta ahí todo bien. Sin embargo, justo un día después, el mismo Jobs anuncia una importante y sin precedente rebaja de precios.

En la línea del iPhone, teléfono que ya vendió un millón de unidades, existen dos versiones, el de 4 y el de 8GB de memoria. El primero ya no se fabrica, está en extinción, pero el segundo, de un precio de lista de $599 dólares, Apple anuncia que hizo un ajuste y ahora se vende por $399. Un treinta y tres por ciento de descuento es mucho. Es más si apenas tiene dos meses en el mercado el producto.

Para calmar a todos, Jobs hizo pública una carta dónde explica el por qué de los cambios en el precio y premia a los compradores anteriores con 100 dólares de crédito en su tienda en línea. Con eso, parece que hubo un poco de calma. Pero una calma tensa. ¿Por qué? Hay muchas lecturas a partir de estos hechos.

  1. ¿No se vendieron los suficientes iPhones? A pesar de que la empresa justo anuncio que alcanzó la cifra del primer millón de unidades, algunas lecturas obligan a apuntar que, ante las metas no cumplidas, el teléfono baja de precio para llegar a un público más amplio y con esto, poder superar las expectativas. Esto coloca la base superior de cualquier modelo en los 400 dólares. De ahí que los nuevos que necesariamente aparecerán en el futuro, difícilmente podrán costar más de esa cantidad, con lo que, todo el negocio y proyecciones de ingresos deben ajustarse con estas cifras.
  2. Vienen más modelos. Con el fin de abarcar todavía más mercado, la firma prepara el iPhone nano o como se le quiera llamar, así continuará desarrollando productos hasta llegar a la barrera de los 100 dólares, precio en que se venden actualmente algunos modelos del reproductor iPod. Con esto, el precio ya no es pretexto, pero una vez más, los riesgos son altos al tener que desplazar un volumen mucho mayor en unidades.
  3. ¿Cuánto se le gana a cada producto? Si de un plumazo se puede bajar el precio de lisa más de un treinta por ciento, ¿cuánto es realmente el costo? ¿50 dólares? Esa cifra nunca la sabemos, pero lo que sí es del dominio público es que en su producto estrella, el iPod, un alto porcentaje del precio al público es para pagar el empaque, las tiendas y todo lo que rodea a la línea de reproductores. También, para nadie es secreto que una buena parte del negocio no está en el reproductor, sino en los accesorios y, por supuesto, en la tienda en línea, que equivale a la gasolina para un automóvil.
  4. Los futuros compradores de otros productos de la empresa pueden tomar la actitud de “mejor me espero a que Jobs baje el precio”. Si ya lo hizo una vez, ¿Por qué no esperar de nuevo lo mismo? Así, cuando salgan nuevas computadoras o cualquier otro producto, se podría pensar que pronto bajará de precio, con lo que los compradores iniciales se verían seriamente reducidos en cantidad.
  5. El efecto de resonancia que provoca esta baja en precios se dejará sentir mucho más en la competencia. Ahora, queramos o no, cualquier teléfono inteligente deberá costar por lo menos lo mismo que el iPhone, nunca un dólar más. ¿Por qué? Sin duda, al ser una marca de moda, que realmente innova y que apuesta por el cambio, la referencia puede ser siempre “lo que hace Apple”. Los Palm, Motorola, Nokia, Samsung, HTC, SonyEricsson y demás fabricantes estarán soñando si piensan en sacar un producto con un precio mayor a este. Así, las estrategias de mercado deberán apuntar a ofrecer un verdadero valor por cada uno de los modelos que compitan con el iPhone. Asunto nada sencillo, por cierto.

Por otro lado, la baja de precios, aunada a la ya inminente posibilidad de desbloquear el aparato para poder ser usado en redes diferentes a la de AT&T en los Estados Unidos y en cualquier parte del mundo, hará que muchos digan, “bueno, no es taaaaanto dinero, vamos a probarlo y a usarlo con mi actual proveedor”.

El desbloqueo del teléfono implica que no hay que hacer un nuevo contrato por dos años ni comprometerse a un monto mensual fijo. Sin duda, esto hará que se vendan más y más iPhones. Ahora sólo falta esperar la reacción del mercado, de los analistas financieros y de los demás operadores de telefonía celular. Por cierto, Apple ni apoya ni reprueba el desbloqueo de teléfonos… mantiene una posición neutral por el momento. Le conviene, significa más y más clientes.

Espero sus comentarios en los Foros dentro de www.matuk.com.

Me encuentro en la ciudad de San Francisco atendiendo el Intel Developer Forum, una reunión que organiza la firma dos veces al año donde presenta lo último en desarrollo de microprocesadores. Comienza mañana lunes. Espera en el siguiente Desde el Teclado los pormenores y detalles del evento.

Acabo de comprar un iPhone de 8GB aprovechando dos situaciones: la tienda me queda a escasas dos cuadras del hotel y, acaban de bajar de precio a $399 más impuestos. El que me atendió me dijo “este teléfono es para activarse en AT&T en los Estados Unidos, ¿correcto?”, “ajá”, le contesté en mi mejor inglés. La realidad es que será necesario llevar a cabo el famoso desbloqueo y espero poder hacerlo desde acá. Todos los detalles un poco más adelante (estoy grabando en video el proc! eso). Por cierto, para no perder la tradición, el empaque del aparato, sin duda, es parte de la experiencia de compra.

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