¡Qué aparatito!
Javier
Matuk
Hace
un poco más de una semana Steve
Jobs anunció lo que ya muchos esperaban:
la nueva línea de iPod, de dónde
destaca un producto igualito al teléfono
iPhone pero si las funciones de comunicación,
es decir, sin teléfono. Este, llamado
iPod touch seguro será el de mayor venta
en la venidera temporada navideña. Hasta
ahí todo bien. Sin embargo, justo un día
después, el mismo Jobs anuncia una importante
y sin precedente rebaja de precios.
En la línea
del iPhone, teléfono
que ya vendió un millón de unidades,
existen dos versiones, el de 4 y el de 8GB de
memoria. El primero ya no se fabrica, está en
extinción, pero el segundo, de un precio
de lista de $599 dólares, Apple anuncia
que hizo un ajuste y ahora se vende por $399.
Un treinta y tres por ciento de descuento es
mucho. Es más si apenas tiene dos meses
en el mercado el producto.
Para calmar a todos,
Jobs hizo pública
una carta dónde explica el por qué de
los cambios en el precio y premia a los compradores
anteriores con 100 dólares de crédito
en su tienda en línea. Con eso, parece
que hubo un poco de calma. Pero una calma tensa. ¿Por
qué? Hay muchas lecturas a partir de estos
hechos.
- ¿No
se vendieron los suficientes iPhones? A pesar
de que la empresa justo anuncio que alcanzó la
cifra del primer millón
de unidades, algunas lecturas obligan a apuntar
que, ante las metas no cumplidas, el teléfono
baja de precio para llegar a un público
más amplio y con esto, poder superar
las expectativas. Esto coloca la base superior
de cualquier modelo en los 400 dólares.
De ahí que los nuevos que necesariamente
aparecerán en el futuro, difícilmente
podrán costar más de esa cantidad,
con lo que, todo el negocio y proyecciones
de ingresos deben ajustarse con estas cifras.
- Vienen
más modelos. Con el fin de
abarcar todavía más mercado,
la firma prepara el iPhone nano o como se le
quiera llamar, así continuará desarrollando
productos hasta llegar a la barrera de los
100 dólares, precio en que se venden
actualmente algunos modelos del reproductor
iPod. Con esto, el precio ya no es pretexto,
pero una vez más, los riesgos son altos
al tener que desplazar un volumen mucho mayor
en unidades.
- ¿Cuánto
se le gana a cada producto? Si de un plumazo
se puede bajar el precio de lisa más
de un treinta por ciento, ¿cuánto
es realmente el costo? ¿50 dólares?
Esa cifra nunca la sabemos, pero lo que sí es
del dominio público es que en su producto
estrella, el iPod, un alto porcentaje del precio
al público es para pagar el empaque,
las tiendas y todo lo que rodea a la línea
de reproductores. También, para nadie
es secreto que una buena parte del negocio
no está en el reproductor, sino en los
accesorios y, por supuesto, en la tienda en
línea, que equivale a la gasolina para
un automóvil.
- Los
futuros compradores de otros productos de la
empresa pueden tomar la actitud de “mejor
me espero a que Jobs baje el precio”.
Si ya lo hizo una vez, ¿Por qué no
esperar de nuevo lo mismo? Así, cuando
salgan nuevas computadoras o cualquier otro
producto, se podría pensar que pronto
bajará de precio, con lo que los compradores
iniciales se verían seriamente reducidos
en cantidad.
- El efecto
de resonancia que provoca esta baja en precios
se dejará sentir mucho
más en la competencia. Ahora, queramos
o no, cualquier teléfono inteligente
deberá costar por lo menos lo mismo
que el iPhone, nunca un dólar más. ¿Por
qué? Sin duda, al ser una marca de moda,
que realmente innova y que apuesta por el cambio,
la referencia puede ser siempre “lo que
hace Apple”. Los Palm, Motorola, Nokia,
Samsung, HTC, SonyEricsson y demás fabricantes
estarán soñando si piensan en
sacar un producto con un precio mayor a este.
Así, las estrategias de mercado deberán
apuntar a ofrecer un verdadero valor por cada
uno de los modelos que compitan con el iPhone.
Asunto nada sencillo, por cierto.
Por otro
lado, la baja de precios, aunada a la ya inminente
posibilidad de desbloquear el aparato para
poder ser usado en redes diferentes a la de
AT&T en los Estados Unidos y en cualquier
parte del mundo, hará que muchos digan, “bueno,
no es taaaaanto dinero, vamos a probarlo y a
usarlo con mi actual proveedor”.
El desbloqueo
del teléfono implica que
no hay que hacer un nuevo contrato por dos años
ni comprometerse a un monto mensual fijo. Sin
duda, esto hará que se vendan más
y más iPhones. Ahora sólo falta
esperar la reacción del mercado, de los
analistas financieros y de los demás operadores
de telefonía celular. Por cierto, Apple
ni apoya ni reprueba el desbloqueo de teléfonos… mantiene
una posición neutral por el momento. Le
conviene, significa más y más clientes.
Espero sus comentarios
en los Foros dentro
de www.matuk.com.


Me encuentro en
la ciudad de San Francisco atendiendo el Intel
Developer Forum, una reunión que organiza
la firma dos veces al año donde presenta
lo último en desarrollo de microprocesadores.
Comienza mañana lunes. Espera en el siguiente
Desde el Teclado los pormenores y detalles del
evento.
Acabo de comprar
un iPhone de
8GB aprovechando dos situaciones: la tienda me
queda a escasas dos cuadras del hotel y, acaban
de bajar de precio a $399 más impuestos.
El que me atendió me dijo “este
teléfono es para activarse en AT&T
en los Estados Unidos, ¿correcto?”, “ajá”,
le contesté en mi mejor inglés.
La realidad es que será necesario llevar
a cabo el famoso desbloqueo y
espero poder hacerlo desde acá. Todos
los detalles un poco más adelante (estoy
grabando en video el proc! eso). Por cierto,
para no perder la tradición, el empaque
del aparato, sin duda, es parte de la experiencia
de compra.
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