Lo
que nos espera
Javier
Matuk
Por si todavía
no ubica las siglas “DRM”,
quieren decir “protección digital
de los derechos de autor”, o lo que es
lo mismo, la serie de candados electrónicos
que los creadores de obras imponen a los archivos
que intentan vender a través de Internet.
Hasta
el momento, en la gran mayoría
de los casos, el consumidor de películas
y discos acude a la tienda, físicamente
adquiere lo que necesita o lo que le gusta y
se lo lleva en sus manos. La descripción
tan exacta es importante. Uno como cliente tiene
el medio de entrega, es decir, un disco compacto
o un DVD. Ahí está grabada la obra
y los derechos de autor están claramente
expresados. Si se llega a perder o estropear,
hay que volver a comprar el producto, pagando
de nuevo.
Para copiar –de
forma legal o ilegal- dichos contenidos, basta
tener acceso a una computadora o “duplicadora” digital
y a partir de un original, hacer las copias que
se necesite. Es fácil hacerlo ya que simplemente
se trata de archivos. Los productores se encargan
de poner candados, pero siempre es posible romperlos.
Hay una ley no escrita que dice que cualquier “candado” de
software puede ser superado por otro software.
Se tardará más
o menos, pero siempre será posible.
Con la
gran penetración de la red Internet,
varias firmas encontraron la forma de vender
esa misma canción o película, pero
ahorrándose todo el asunto de los materiales,
puntos de venta, renta de locales y un gran,
largo y costoso etcétera. Así comenzó la
venta de “medios digitales”, por
medio de la cual, el usuario acede a una página
o sitio, le da clic en un archivo, se efectúa
el pago correspondiente y se recibe el contenido
en la PC. Así de sencillo, así de
arriesgado.
Hay algunas variantes,
por supuesto, pero en general el concepto ahora
es que las canciones y las películas sean
entregadas en forma digital, sin medio físico
alguno. Esto ha llevado a dos situaciones particulares.
La primera es que la empresa que fabrica los
reproductores portátiles (donde generalmente
se disfrutan estos contenidos) se aproveche de
la situación
y exija al usuario, por ejemplo hablando de música,
que sólo pueda escuchar las canciones
compradas en su propia marca. Apple entendió bien
esta ventaja y es el modelo que sigue. Las canciones
compradas en iTunes, sólo se pueden reproducir
en un iPod (claro, y en la computadora del dueño).
La
segunda situación es que los consumidores
no se están dejando. Ya que la tendencia
es digital, compradores de Francia y Noruega
se han hecho la pregunta, “¿Por
qué no puedo usar mis
canciones compradas en iTunes en donde me dé la
gana?” La primera respuesta podría
ser “porque Apple así lo decidió”,
sin embargo, el estira y afloje apenas comienza.
Ni
tardo ni perezoso, Steve Jobs, director general
de Apple, publicó una “carta
abierta” en el sitio de la empresa. Básicamente
propone algunos escenarios pero le manda directo
y sin escalas el problema a las disqueras “que
ellos quiten los candados de seguridad, nosotros
se los ponemos porque ellos lo requieren”.
Así, de repente todo recae en las empresas
dueñas de los derechos de autor.
Un futuro
con acceso libre y sin protección
alguna contra copias suena tentador, pero alejado
de la realidad. Las compañías disqueras
tienen en sus manos la oportunidad de cambiar
el modelo de negocio para siempre, pero no creo
que reaccionen de esa forma. Nunca lo han hecho
y tardaron muchísimo tiempo en entender
que su modelo de negocio de vender discos con
10 ó 12 canciones a precios a veces muy
altos, ya es obsoleto. Claro, no se han dejado
de vender CDs, pero todo apunta a que las ventas
vayan bajando y bajando y las hoy populares tiendas
de discos se queden para los coleccionistas y
los curiosos “mira, así se vendía
antes la música”.
Estamos en una
etapa de gestación de
la nueva forma de consumir “contenidos”.
Los niños que hoy tienen 4 ó 5
años, cuando lleguen a la adolescencia
recordarán como “antes” había
que salir a la tienda a comprar un disco, lleno
de canciones que a nadie le gustaban y que había
que pagar una cantidad ridícula de dinero.
También, seguro recordarán que
antes había aparatos especiales para ver
la televisión y no lo hacían a
través de la computadora… Lo que
está por verse es si esos adolescentes
del futuro también recuerden que “antes
todo estaba protegido contra copias” o
bien, que digan “esto de la protección
cada vez está peor, ahora tengo que pagar
varias veces para poder disfrutar mis nuevas
rolas”. Lo que nos espera…
Espero
tus comentarios en los Foros dentro
de www.matuk.com.


Hoy
en Plug,
el programa de tecnología en televisión
que se transmite a las 8 de la noche, en entrevista
con directivos de la aerolínea InterJet
hay una sorpresa. No dejes de verlo, por Proyecto40
(canal 40). Lo puedes ver en Sky, en sistemas
de cable en todo el país y por antena
aérea en el valle de México. También
puedes seguir la programación en www.proyecto40.com.mx
La semana pasada
entrevistamos en Dommo a
los creadores de Hola-tu.
Con un creciente número de visitas y usuarios,
el servicio permite enviar mensajes cortos SMS
a celulares en México, Estados Unidos
y Canadá sin costo. Su modelo de negocios
es que los mensajes pueden llegar con publicidad.
Interesante, pero arriesgado.
¿Cuáles
son los sitios más
visitados de México? Desde hace varios
años, una página se
encarga de llevar una especie de “ranking” global
en donde existen todo tipo de listas, desde los
sitios más populares a nivel mundial hasta
por países. También se puede revisar
la estadística de cualquier página
con sólo ingresarla. Interesante herramienta.
Aquí están los
más visitados de México.
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