< Desde el Teclado - 2007
Marzo 12, 2007

Lo que nos espera
Javier Matuk

Por si todavía no ubica las siglas “DRM”, quieren decir “protección digital de los derechos de autor”, o lo que es lo mismo, la serie de candados electrónicos que los creadores de obras imponen a los archivos que intentan vender a través de Internet.

Hasta el momento, en la gran mayoría de los casos, el consumidor de películas y discos acude a la tienda, físicamente adquiere lo que necesita o lo que le gusta y se lo lleva en sus manos. La descripción tan exacta es importante. Uno como cliente tiene el medio de entrega, es decir, un disco compacto o un DVD. Ahí está grabada la obra y los derechos de autor están claramente expresados. Si se llega a perder o estropear, hay que volver a comprar el producto, pagando de nuevo.

Para copiar –de forma legal o ilegal- dichos contenidos, basta tener acceso a una computadora o “duplicadora” digital y a partir de un original, hacer las copias que se necesite. Es fácil hacerlo ya que simplemente se trata de archivos. Los productores se encargan de poner candados, pero siempre es posible romperlos. Hay una ley no escrita que dice que cualquier “candado” de software puede ser superado por otro software. Se tardará más o menos, pero siempre será posible.

Con la gran penetración de la red Internet, varias firmas encontraron la forma de vender esa misma canción o película, pero ahorrándose todo el asunto de los materiales, puntos de venta, renta de locales y un gran, largo y costoso etcétera. Así comenzó la venta de “medios digitales”, por medio de la cual, el usuario acede a una página o sitio, le da clic en un archivo, se efectúa el pago correspondiente y se recibe el contenido en la PC. Así de sencillo, así de arriesgado.

Hay algunas variantes, por supuesto, pero en general el concepto ahora es que las canciones y las películas sean entregadas en forma digital, sin medio físico alguno. Esto ha llevado a dos situaciones particulares. La primera es que la empresa que fabrica los reproductores portátiles (donde generalmente se disfrutan estos contenidos) se aproveche de la situación y exija al usuario, por ejemplo hablando de música, que sólo pueda escuchar las canciones compradas en su propia marca. Apple entendió bien esta ventaja y es el modelo que sigue. Las canciones compradas en iTunes, sólo se pueden reproducir en un iPod (claro, y en la computadora del dueño).

La segunda situación es que los consumidores no se están dejando. Ya que la tendencia es digital, compradores de Francia y Noruega se han hecho la pregunta, “¿Por qué no puedo usar mis canciones compradas en iTunes en donde me dé la gana?” La primera respuesta podría ser “porque Apple así lo decidió”, sin embargo, el estira y afloje apenas comienza.

Ni tardo ni perezoso, Steve Jobs, director general de Apple, publicó una “carta abierta” en el sitio de la empresa. Básicamente propone algunos escenarios pero le manda directo y sin escalas el problema a las disqueras “que ellos quiten los candados de seguridad, nosotros se los ponemos porque ellos lo requieren”. Así, de repente todo recae en las empresas dueñas de los derechos de autor.

Un futuro con acceso libre y sin protección alguna contra copias suena tentador, pero alejado de la realidad. Las compañías disqueras tienen en sus manos la oportunidad de cambiar el modelo de negocio para siempre, pero no creo que reaccionen de esa forma. Nunca lo han hecho y tardaron muchísimo tiempo en entender que su modelo de negocio de vender discos con 10 ó 12 canciones a precios a veces muy altos, ya es obsoleto. Claro, no se han dejado de vender CDs, pero todo apunta a que las ventas vayan bajando y bajando y las hoy populares tiendas de discos se queden para los coleccionistas y los curiosos “mira, así se vendía antes la música”.

Estamos en una etapa de gestación de la nueva forma de consumir “contenidos”. Los niños que hoy tienen 4 ó 5 años, cuando lleguen a la adolescencia recordarán como “antes” había que salir a la tienda a comprar un disco, lleno de canciones que a nadie le gustaban y que había que pagar una cantidad ridícula de dinero. También, seguro recordarán que antes había aparatos especiales para ver la televisión y no lo hacían a través de la computadora… Lo que está por verse es si esos adolescentes del futuro también recuerden que “antes todo estaba protegido contra copias” o bien, que digan “esto de la protección cada vez está peor, ahora tengo que pagar varias veces para poder disfrutar mis nuevas rolas”. Lo que nos espera…

Espero tus comentarios en los Foros dentro de www.matuk.com.

Hoy en Plug, el programa de tecnología en televisión que se transmite a las 8 de la noche, en entrevista con directivos de la aerolínea InterJet hay una sorpresa. No dejes de verlo, por Proyecto40 (canal 40). Lo puedes ver en Sky, en sistemas de cable en todo el país y por antena aérea en el valle de México. También puedes seguir la programación en www.proyecto40.com.mx

La semana pasada entrevistamos en Dommo a los creadores de Hola-tu. Con un creciente número de visitas y usuarios, el servicio permite enviar mensajes cortos SMS a celulares en México, Estados Unidos y Canadá sin costo. Su modelo de negocios es que los mensajes pueden llegar con publicidad. Interesante, pero arriesgado.

¿Cuáles son los sitios más visitados de México? Desde hace varios años, una página se encarga de llevar una especie de “ranking” global en donde existen todo tipo de listas, desde los sitios más populares a nivel mundial hasta por países. También se puede revisar la estadística de cualquier página con sólo ingresarla. Interesante herramienta. Aquí están los más visitados de México.

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