< Desde el Teclado - 2007
Abril 16, 2007

El verdadero cambio
Javier Matuk

Uno de los grandes problemas que representa la compra de canciones por Internet es el molesto y pernicioso asunto de la protección contra copias.

Conocido como DRM por Digital Rights Management, este candado digital invisible hace que cada canción –o archivo- no pueda ser copiado más de las veces que establece el vendedor y que, lo peor, no pueda ser reproducido en cualquier dispositivo.

Esto es el equivalente a que si compra una película en DVD sólo la pueda ver en la línea de reproductores de un solo fabricante. Es absurdo. O peor, es como si la gasolina que se vende en ciertos puntos, sólo pueda ser usada con los modelos de una armadora. Así de increíble está el mercado de la venta de canciones digitales, pero ya ha comenzado a cambiar y para bien.

Es evidente el dominio que tiene hasta el momento Apple con la línea de reproductores iPod (que acaba de vender los primeros 100 millones) y la mancuerna digital con la tienda en línea iTunes. Es difícil explicar el éxito del fenómeno sin uno de estos elementos, pues al comprar un iPod, algunos tenemos discos compactos que copiar, pero otra parte importante del mercado no, y es entonces cuando la posibilidad de ir comprando, poco a poco, canción por canción, hace que el negocio sea más que redondo.

Hasta antes del mundo digital en la música, hace apenas unos cuantos años, las disqueras seguían vendiendo discos completos. Y no es una barbaridad lo que escribo. Las bandas y artistas generalmente tienen que “llenar” el equivalente a un CD con canciones para poder sacar un álbum, pero siendo realistas, sólo una o dos son buenas. Las demás son relleno. Lo reto a recordar cuáles discos compactos sigue escuchando por completo… serán unos cuantos. Así es que la posibilidad de comprar canción por canción vino a modificar el mapa musical.

Algunos se han aventurado a decir que la venta de CDs desaparecerá por completo. Demasiado pronto para saberlo, pero lo que sí es un hecho, es que año con año va disminuyendo, poco, pero la gráfica va a la baja. Con la venta canción por canción, el consumidor gana al no tener que comprar el disco completo y, de cualquier forma, disfrutar de su artista favorito.

De cualquier forma, los dueños de los derechos de autor de las canciones, léase las disqueras, entienden –o quiero pensar que entienden- su negocio. De ahí toda la parafernalia de no poder copiar las canciones, no poder reproducirlas en otros aparatos que no sean el de la tienda del fabricante y otros detalles. Apple, por su lado, enfrenta ya demandas en dos países europeos donde los consumidores no se dejan –y tal vez tienen más tiempo libre y dinero para estos menesteres- argumentando que es ilegal el forzar al consumidor a adquirir una marca de reproductor (iPod) para poder comprar canciones de la tienda en línea (iTunes).

Así las cosas, EMI, uno de los más poderosos sellos discográficos anuncia hace unos días que, en conjunto con Apple, eliminará la protección contra copias de su extenso catálogo. Las canciones bajo este esquema costarán 30% más que las tradicionales, sin embargo, serán ofrecidas con una mayor calidad en audio. La noticia le dio la vuelta al mundo en muy poco tiempo y de inmediato comenzaron las especulaciones. De entre las más recurrentes se habló de cuáles serán las disqueras que siguen y, por supuesto, si esto incrementará las ventas tanto de reproductores como de canciones.

Esta modalidad estará lista en mayo. Los actuales dueños de canciones con protección DRM podrán cambiar a la versión libre de candados con hacer un solo clic en la tienda iTunes. Las canciones compradas a razón de 1 dólar con 29 centavos (precio en Estados Unidos) podrán ser copiadas, vueltas a copiar mil veces y, lo más importante, podrán ser escuchadas en cualquier dispositivo, no sólo el iTunes de Apple.

¿Qué pasará? Demasiado pronto para saber con exactitud. Pero el hecho contundente es que la industria de la música, atada ahora de forma permanente a la de los reproductores digitales, sigue cambiando y adaptándose al embate de la tecnología. En México todavía no podemos –y no sé si podremos- comprar canciones de esa tienda, por razones que seguramente tienen que ver con el volumen esperado. Demasiado esfuerzo para ganar centavos. Sin embargo, el mercado local está libre para todos. Falta conocer lo que hará Microsoft con su producto rival, el Zune, que, hasta el momento, se considera el único competidor a largo plazo del enormemente exitoso iPod de Apple. Mientras tanto, se antoja poder comprar canciones con buena calidad, a un precio razonable y sin la molesta protección contra copias.

Espero tus comentarios en los Foros dentro de www.matuk.com.

La compra de DoubleClick por parte de Google por la friolera de 3.1 billones de dólares en efectivo (¡unos $32,550 *millones* de pesos!) sitúa al buscador un paso adelante en la venta y control de la publicidad en línea. DoubleClick se encarga de vender espacios publicitarios dentro de una gran cantidad de sitios en Internet. Los interesados en promover productos y servicios, lo contratan para desplegar banners en los sitios que tienen firmado un convenio con dicha firma. Google, por su lado, ha hecho gran parte de su fortuna mostrando anuncios de texto en las páginas de su buscador y en millones más, a través de los servicios AdWords y AdSense, donde el sitio externo que los exhibe se lleva una comisión. Así las cosas, esta compra hace posible pensar que en un futuro, Google podrá vender sus anuncios en la red de sitios que opera DoubleClick y viceversa, llegando a controlar el 80% del mercado de la publicidad en Internet.

Y hablando de Google, hace varios meses abordé el tema del video EPIC, desarrollado por un par de estudiantes norteamericanos, donde veían un futuro complejo tras la fusión de Google y Amazon, creando Googlezon. Dicho sitio y servicio estaría transformando los hábitos de navegación y publicación de información, llegando a almacenar una gran cantidad de datos personales de todos los que navegamos en la red. Ahora, gracias a una recomendación de José Antonio Pontón de Dommo, entré a Master Plan, que podría ser una segunda versión de EPIC, desarrollado por Ozan Halici y Jürgen Mayer, estudiantes de la universidad de Ulm en Alemania. Las principales diferencias es que éste no se basa en hechos del futuro ni en mega fusiones. Interesante desde muchos puntos de vista, además de que la animación del video está excelente. Puedes verlo en línea y enviarme tus comentarios. Es un tema polémico e interesante.

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