A
dieta de
"Manzana"
Javier
Matuk
“Cómprate
una Mac, vives en el error” “¿Cómo,
todavía usas esas porquerías de
PC con tecnología obsoleta?”. “Realmente
no entiendo cómo puedes vivir sin una
Macintosh; yo soy feliz con ella, hace todo lo
que te puedas imaginar”… “Libere
el poder su mente” decía un aviso
publicitario de la empresa… (Muy buen eslogan,
por cierto).
Invadido por estos
comentarios, la propaganda y un poco de terquedad,
terminé adquiriendo
una computadora Macintosh modelo Classic. Sí,
muchos me han dicho que es la más sencilla,
que estoy limitado, que cómo fui a comprar
ese modelo, pero las finanzas, al fin de cuentas,
deciden cuál es el modelo adecuado la
chequera. Después de todo, la adquisición
es sólo para conocerla y vivir realmente
la experiencia. No sólo escuchar opiniones.
A
lo largo de una serie de artículos (A dieta de manzanas) intentaré transmitir
mi experiencia frente a las computadoras Macintosh
de la compañía Apple Computer,
Inc. (se pronuncia “máquintosh”)
y muy en especial respecto al modelo Classic.
La más económica disponible al
público en general.
Llegó el día. “Te
la mando mañana”. “¿Es
el mejor precio que me puedes dar?” “Sí,
el mejor y ya están muy baratas”.
- “Bueno, pues adelante y gracias”.
Fue un fin de semana literalmente sentado frente
a ella. Descubriendo, leyendo manuales (cosa
rara, ¿no?) metiendo y sacando diskettes,
apuntando y oprimiendo el ratón. Imprimiendo.
Volaba el tiempo.
-‘Oye, pero cómo
le hago para colocar ese init?”.
-“Nada más muévelo a la carpeta del sistema “. Breves
instrucciones de amigos, y otras no tan breves que se convertían en
verdaderos maratones frente a ella. -“Se me hace que te vamos a cambiar
el apellido, y ahora serás Mactuk”, decía otro.- “Qué bárbaro,
en unos cuantos días ya manejas toda la jerga de estas máquinas,
intis, cdevs, folders, stacks” - “Eres todo un MacUser”.
Y
así pasó el
tiempo, unos cuantos días, hasta que por
fin sucumbió ante mí. Unos ruidos
extraños, una serie de rechinidos como
de metal… el trabajo de dos horas diluyéndose
ante mi vista. -‘¿Bueno?’ oye,
creo que la Macintosh esta fallando”.”Ah,
caray, qué raro, qué mala suerte… traimela
y la cambiamos”.
Para no aburrirlos
con detalles, la susodicha no funciono del todo
bien,
parece que le dolía el disco duro y el
mouse venia con matraca incluida. Toda la maravilla
de la tecnología Apple “para liberar
el poder de su mente” sólo me liberó una
serie de conclusiones, por ejemplo, de que no
todo lo que brilla es oro.
Preocupado, el
vendedor procedió a cambiarme la maquina completa.
-“qué raro, eso casi nunca sucede,
y menos tratándose de Macintosh Apple.
Pues eso es exactamente lo que yo suponía,
que no fallaría nunca la computadora,
y menos con tan poco tiempo de uso. Casualmente
encontré en esas oficinas a un gerente
de Genetec (representantes de Apple en México),
quien me confirmo lo mismo: “Casi nunca
fallan, qué raro”.
En fin, con máquina
nueva procedí a reinstalar lo instalable;
es decir, algunos programas. Conectar impresora,
modem, etc. y parece ser que no ha fallado en
sus primero días junto a un servidor.
Por cierto, tiene un detalle mínimo la
pantalla de vídeo, haga de cuenta que
se aprecia una delgadisima línea a todo
lo alto, cuando se encuentra en el “desktop” (o
escritorio de trabajo). Es un detalle mínimo,
que no debería de ser, pero ahí está,
en una Macintosh de Apple.
La magia de las
computadoras Macintosh reside en su facilidad
de uso y también
en el apasionamiento que lo usuarios poseedores
de esta marca llegan a sufrir. -‘Te paso
cientos de stacks, el HyperCArd es una maravilla’-? ¿Ya
viste el Excel 3.0 para Mac? … no te lo
acabas”, comentarios comunes entre las
personas a las que les he platicado de mis experiencias
con ella.
Ahora, para terminar
esta primera entrega, voy a mencionar algunos
aspectos
técnicos de este modelo de Apple Macintosh.
El microprocesador es un 68000 de 32 bits corriendo
a 7.8336 megahertz. La máquina viene en
dos configuraciones estándar: con 1 Mb
de memoria RAM y 1 unidad de diskette llamada
SuperDrive con capacidad de 1.44Mb, y con 2 Mb
de RAM, el mismo diskette y un disco duro de
40 Mb. La unidad de diskette SuperDrive, permite
leer, además del formato de Apple, discos
grabados en computadoras corriendo MS-DOS, PC-DOS
y OS/2. Es decir, puede leer y grabar datos de
máquinas con “tecnología
obsoleta”.
La pantalla de
vídeo
de la Classic es minúscula, con sólo
9 pulgadas de tamaño (medida transversal)
y una resolución de 512 por 342 puntos,
en un solo color. Si sufre de la vista, este
monitor le va a causar dolores de cabeza.
El disco
duro es de 40 Mb con interfase SCSI, no encuentro
más
información acerca del número de
cabezas, platos, velocidad de transferencia,
etc.
En cuanto a las
conexiones, viene con puertos para una unidad
de diskette
externa, puerto SCIS, para impresora, para módem,
para el teclado (ahora llamado ADB Apple Desktop
Bus) y un conector de salida de audio. El mouse
se conecta al teclado que viene en español.
Otras
características
técnicas de este modelo son el generado
de sonido con cuatro voces de 8 bits de conversión
digital analógica utilizando un índice
de muestreo de 22 khz, capacitado para alimentar
auriculares estereofónicos u otros equipos
estero a través del jack de sonido”.
Pero esto es confuso, ya que la salida de audio
es de dos canales, pero nunca en estéreo.
Engaña el folleto.
Es todo por el
momento. He recibido ya dos paquetes que solicite
a una
gran compañía de software. Dentro
de poco estaré escribiendo sobre ellos,
y sobre todo, sus diferencias entre las versiones
para el estándar mundial en computación
personal (sí, la IBM-PC) y Macintosh. 
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