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Reporte Digital: SEPTIEMBRE 2003

Tras Bambalinas
Reporte Digital - PC Magazine en español
Javier Matuk

Es increíble. En virtud del avance tecnológico cada día tenemos que cuidarnos más las espaldas, frente a la computadora. Los primeros programas conocidos como “virus” en realidad eran bromas. Recuerdo aquel, en los gloriosos tiempos del MS-DOS y las pantallas en modo texto, que al oprimir una combinación de teclas, aparecían unos insectos que rápidamente engullían todo el texto en pantalla. Era curioso y era interesante la forma en que estaban hechos. La broma servía la primera vez. Después ya se volvía aburrido. Posteriormente llegaron los virus destructores y, peor, los caballos de Troya. Alguna vez me tocó. Un programa que supuestamente reparaba discos duros, en realidad los borraba. Todo estaba bien hecho, las pantallas, los menús, las instrucciones, el tiempo necesario –ya que se tardaba mucho- y al final, ¡cero datos en el disco!.

En esos días el asunto era controlable, hasta que llegó Internet. Sí, con la conexión a la red todo ha cambiado y se ha complicado. El que la PC forme parte de una gran “red” cada vez que se enlaza a Internet, tiene sus ventajas y también sus grandes desventajas. La dependencia cada vez mayor a estar siempre “en línea” obliga a tomar muchas precauciones. Sin saberlo, la computadora puede estar enviando algo de información sobre nosotros, de los hábitos de navegación y hasta copias exactas de todo lo que escribimos en el teclado. Digamos que la culpable de esta posibilidad es Internet. Pero como hoy nadie puede ya vivir sin estar conectado, hay que tomar bastantes providencias.

- Siempre actualizar el sistema operativo. Sea el famoso de las ventanas o cualquier otro, ¿cuántas veces le decimos que “después” cuando nos avisa que hay actualizaciones críticas? Muchas más de las que nos imaginamos. Ahí, en ese oscuro y críptico mensaje de “Hay que actualizar” puede estar la solución a un problema de seguridad actual o futuro. A veces da pereza, pero hay que hacerlo. Y si hay más máquinas en su oficina o casa, a cada una le toca su dosis de “actualización”.

- Contar con un buen anti-virus. En gustos se rompen géneros, sin embargo, sea cual sea la elección lo fundamental es que sea actualizado constantemente. De nada sirve tener un servicio de protección que no sabe a que se está enfrentando. Así es que cada día –o mejor, de forma automática- hay que permitirle al software buscar nuevas definiciones de virus. En cuanto a marcas, los más conocidos y usados son el Norton, McAfee y PC-Cillin. Cuestión de decidirse por uno y usarlo.

- Instalar un buen buscador de espías o código oculto. Si acostumbra bajar e instalar cuanto programa se encuentra, sobre todo esos de intercambio gratuito de música y archivos (Kazaa, iMesh, Morpheus, etc.), lo más probable es que ya tenga en su PC algunos huéspedes incómodos, que todo el tiempo están enviando información a quien sabe quien y con que fines. Hay teorías que dicen que sólo envían información estadística, pero dudo mucho que esto sea cierto. Si tengo acceso, ¿no voy a pasearme por todos los archivos de su disco duro y enviar los que más me llamen la atención? Existen varios buenos anti-espías, el SpyBot (http://security.kolla.de/) me ha funcionado de maravilla. Por cierto, antes de que los anti-virus y estos programas se fusionen, asunto que sucederá en el futuro cercano, también hay que actualizarlo en forma constante.

- Usar el sentido común. Es impresionante como, en muchas ocasiones, se pudiera haber evitado un desastre –o la pérdida de datos- si usáramos el sentido común. Si un archivo que está a punto de bajar es demasiado bueno para ser verdad, ¡tenga dudas!. Si ese correo que está a punto de ejecutar dice “Te quiero mucho, saludos”, también dude de él. Si le gusta bajar y bajar programas y música de forma ilegal, recuerde que además de estar cometiendo un delito, está enviando datos a los espías, sin que se de cuenta.

Ahora bien, hasta aquí hemos hablado de la PC tradicional, de escritorio o portátil, pero computadora personal a fin de cuentas. ¿Qué sigue? Todo lo que se pueda conectar a la red: teléfonos celulares, agendas digitales, hornos de microondas, videograbadoras digitales, en fin, cualquier dispositivo que ahora o en el futuro este pensado para conectarse a la red será un objetivo innato para los saqueadores y roba datos. Supuestamente hoy no pasa nada, pues, en teoría, los programas espía no quieren robar información confidencial. Pero eso es solo una suposición que nunca se va a aclarar. ¿Qué tal si existe un programa espía que lo único que busca son sus archivos de Quicken o Money? ¿Qué tal si otro programa espía obtiene copias de todos sus archivos de Excel? Claro, esto con su nombre, domicilio y teléfono. Si no, ¿de que les serviría?.

Se que puede sonar un poco dramático el asunto, pero lo peor que podemos hacer es aparentar que no sucede nada tras bambalinas, que todo está bien y que no hay de que preocuparse. Perdón pero sí hay considerar todos estos factores a la hora de usar una PC. Sea el sistema operativo que sea, marca o modelo, mientras algo esté conectado a Internet existirá la posibilidad de que un tercero interfiera y se lleve algo que no le pertenece. Bienvenido a la era digital.

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