La
otra guerra
Reporte Digital - PC Magazine en español
Javier
Matuk
Supuestamente
deberíamos
vivir en un mundo más o menos sencillo,
hablando de tecnologías de información.
Pero no. Algunas empresas han decidido que la única
forma de progresar es proponer estándares
y esperar a que otros se sumen, logrando, con
ello, ejercer un cierto control artificial dentro
del mercado. Así sucedió hace años
con el estándar Beta contra el VHS. El
primero siempre fue tecnológicamente superior,
con cartuchos más compactos, pero con
menos tiempo de grabado. Sin embargo, otras empresas
con tal de dar lata y no dejar un formato propietario –ni
pagar regalías a Sony-, se aliaron e impulsaron
fuertemente el VHS, que hasta ahora, sigue por
ahí funcionando. En muchos casos, como
consumidores, terminamos adquiriendo dos reproductores… gastando
el doble.
¿Quién lleva
las de perder? Veamos algunos ejemplos. En puertos
de comunicación, desde los tiempos en
que todas las PC venían con dos “seriales” y
un “paralelo” no había mayor
problema. Ahora tenemos una variedad de opciones
que vienen a complicarnos la vida. ¿Por
qué tenemos que saber que FireWire, i.LINK
y IEEE-1934 es lo mismo? Simplemente porque en
el primero caso, FireWire, Apple Computer decidió que
ese era el nombre del puerto. En el segundo caso,
a Sony le gustó más i.LINK y para
todos los demás queda el número
original de la norma, de parte del IEEE (Instituto
de Ingenieros de los Estados Unidos).
Este
sencillo ejemplo, que extrapolando puede aplicarse
a muchas variantes,
nos obliga a tener que estar más informados
que lo normal. Por ejemplo, pensemos que a un
comprador le dijeron que su PC tenía que
tener el puerto i.LINK para poder conectar su
cámara. A menos de que vea los modelos
de Sony, ninguna otra PC tendrá el conector
con ese nombre. Aunque nosotros sí sabemos
que muchas Apple y muchas PC Compatibles lo tienen, ¿tiene
el comprador de estudiar y ser un experto en
estos menesteres?
No
hablemos de los estándares
para transmisión de datos en forma inalámbrica,
conocido como WiFi. Sólo para mencionar
algunos de los que existen, están el 802.11a,
802.11g, 802.11d, 802.11e, 802.11f, 802.11n,
802.16a/WiMax y 802.15.3a/UWB. ¡Qué bárbaro!
Todos sabemos que el verdadero estándar
es el 802.11b, que transmite hasta una velocidad
de 11Mbits por segundo, sin embargo, la guerra
entre todos continúa y dentro de poco
tendremos la versión “compatible
con todo”, más grande y más
costosa, por supuesto.
Pasemos
al triste caso de los grabadores de discos
DVD. ¿Por
qué no puede ser la vida un poco más
sencilla como cuando se quiere quemar un CD?
No. Aquí también hay dos estándares
conocidos como “más” R y “menos” R.
Cada uno apoyado por un grupo de empresas, defendiendo
su postura. ¿Qué ha sucedido? Que
ahora existen quemadoras compatibles con los
dos “estándares” y la que
nos espera, pues ya hay otros dos grupos peleándose
por el formato HD-DVD que permitirá grabar
entre 15 y 50GB de datos. Por un lado está el
Blu-Ray Disc (Hitachi, Panasonic, Phillips y
Sony) y por otro el Advanced Optical Disc o AOD
(Nec y Toshiba). ¿Quién podrá defendernos?
¿Tarjetas de memoria?
Ufff. Primero Sony defendiendo solita su MemoryStick,
luego los que apoyan el estándar SecureDigital
pasando por la CompactFlash y terminando por
la SmartMedia. ¿Para qué tantos
tipos de tarjetas? Sencillo, para que acabemos
con varios dispositivos conectados a la PC con
la opción de leer cualquiera de ellas. ¿No
sería más fácil si todos
se ponen de acuerdo? Justo como pasó con
las películas vírgenes para tomar
fotografía, casi todas las cámaras
del mundo compatibles con el formato “35
milímetros” pueden usar el mismo
rollo de película, claro, de diferentes
marcas. Ah, pero no. Somos complicados por definición.
Desde
el inicio de la PC hasta nuestros días, siempre tendremos
que estar en medio de esta permanente guerra
por los estándares. ¿Quién
sale perdiendo? Por supuesto que usted y yo.
Como usuarios, ¿cuántas veces hemos
sufrido por no ser compatibles? ¿Cuántas
veces nos ha sucedido que adquirimos un nuevo
dispositivo o periférico y resulta que
no lo podemos conectar? O peor aún, ¿Cuántas
tarjetas de memoria obsoletas andan por ahí en
su archivero?
Claro,
soñar es
muy fácil pero no pierdo la esperanza
que en los siguientes años tengamos un
panorama un poco más sencillo en cuanto
a la guerra de estándares. Si voy a quemar
un DVD, quiero tener la certeza que se va a poder
ver en todos lados. Si necesito memoria para
la cámara digital, debo estar seguro de
poder leer la tarjeta en cualquier PC en el mundo,
no sólo la que tenga el “puerto” disponible.
Y no hablemos de estándares dentro del
CPU. Discos duros, tarjetas de video y la memoria
RAM es otra historia similar. Pareciera que no
hay mucho que hacer al respecto. Mientras los
grandes titanes de esta industria dejen de pensar
primero en ellos mismos y tomen en cuenta a sus
clientes, estamos perdidos. |