Los
Mitos de Linux
Reporte Digital - PC Magazine en español
Javier
Matuk
Mucho
se ha hablado y escrito sobre Linux. En un principio
nadie le
hacía caso. Yo lo conocí en febrero
de 1993, cuando se distribuía en diskettes
y no ofrecía una interfase gráfica.
En aquellos tiempos publicaba una columna en
un diario local y ofrecía copias a los
interesados, sin costo por supuesto. Para el
93 esto era novedoso. ¿Un sistema operativo
nuevo? ¿Gratis? ¡No puede ser!
Las
cosas han cambiado y cada día tenderán a cambiar más.
Pero lo importante y el motivo de esta columna
es precisamente hablar de los mitos que hay en
torno a este singular producto que ha puesto
a temblar a más de una empresa de software.
1. Linux es
gratis. Cierto. En el sentido estricto
de la palabra, el uso del software no tiene
costo. La famosa licencia de distribución
es abierta, en el entendido que el usuario
no tiene que pagar regalías ni derechos
de autor. Pero de ahí a que sea totalmente
gratis es diferente. Hay que cubrir costos
de soporte, generalmente. Para el usuario
avanzado, ese que arma y desarma su PC cada
quincena, es posible que no requiera de la
ayuda de un tercero para Linux. Sin embargo,
en cualquier ambiente de negocios, es indispensable
pensar en tener un soporte técnico
disponible para cuando se ofrezca. Claro
que hay para todos los presupuestos, pero
eso de que es totalmente gratis, no es una
afirmación totalmente exacta.
2.
Linux es fácil de usar. Más
o menos. Cada día se parece más
a Windows, por lo que es un poco más
sencillo de usar. El usuario promedio, el
que navega por la red, usa el correo electrónico
y redacta documentos en un procesador de
palabras, realmente no tendrá gran
problema en aprender a usar el ambiente gráfico
del sistema operativo. Pero cuando se trata
de hacer algo en la temerosa línea
de comandos, es igual de complejo que cualquier
versión de Unix. Esto, para la mayoría
de nosotros, raya en lo demasiado técnico
e invariablemente hay que solicitar ayuda.
Además, con tantas versiones y sabores
del producto, algunas veces se complica la
situación.
3. Linux incluye
Office. Cierto y falso. El Office
que todos conocemos y de hecho, el nombre
de “Office” se lo debemos a Microsoft,
quien, finalmente, integró sus aplicaciones
individuales en una sola. De ahí que
Word, Excel y PowerPoint formen la suite
llamada Office. Hasta la fecha no hay indicios
que Microsoft vaya a programar una versión
para este sistema operativo. Uno nunca sabe
que sucederá más adelante,
pero lo veo francamente difícil. Es
cierto que hay varias opciones compatibles
con Office, pero el original, el auténtico
Microsoft Office no existe para Linux y al
usar uno compatible, siempre hay detalles
que cuidar. Algunas veces son menores, pero
otras, por desgracia, no se pueden solucionar
con un Office compatible. Es necesario pagar
y usar el original.
4. Linux es
el mejor sistema operativo. Cuestión
de enfoques y, como siempre, de apreciaciones
personales. Para unos será la única
verdad sobre la tierra. Para otros, será una
opción más. Lo que es cierto
y reconocido, es que en el mundo de los servidores,
goza de una buena reputación. Pero
es precisamente en ese mundo donde hay más
gente técnica, más conocedores
del software y del hardware que son capaces
de hacer maravillas. Es por eso que tal vez
se piense que Linux es lo mejor que hay.
Para ciertas aplicaciones, es correcto afirmar
que es muy bueno. ¿El mejor? Quien
esté libre de bugs, que aviente el
primer disco duro.
5. Linux va
a destruir a Windows. Este es tal
vez el mito más generalizado de todos. ¿Quién
no quiere ver caer al imperio de Microsoft?
Seguro muchos. Pero francamente, el que llegó primero
y pegó dos veces es Windows. Cuando
el principal argumento para defender a Linux
contra Microsoft es el costo de la licencia,
la verdad es que el precio, comparado con
el hardware, resulta un porcentaje muy bajo.
El usuario no está acostumbrado a
comprar una PC y después a instalar
el operativo. El usuario quiere una solución
ya terminada. No un automóvil sin
motor. De ahí que la participación
de mercado de Microsoft es, como no, envidiable.
Las primeras versiones de Windows, en efecto,
tenían decenas de problemas. Las últimas,
sin embargo, han mejorado notablemente y
el desempeño es bastante aceptable.
Los usuarios no cambian por cambiar, así es
que si no sucede nada extraordinario, seguiremos
viendo a Windows por todos lados.
¿Usted es
un fanático de Linux? ¿Se ha
preguntado realmente por qué? ¿Es
por que va contra Microsoft? ¿Es por
principios? Muchas preguntas. Pocas respuestas.
Lo importante, como siempre sucede en este
mundo, es comprender que una PC es una herramienta
de trabajo y más cada día una
terminal de Internet. Si Linux le funciona,
que maravilla. Si prefiere seguir con su Windows
98 y no le da problemas, que bien. Si todos
estamos mal y lo mejor del universo es Macintosh,
me parece genial. Lo importante aquí es,
como en todo, conocer y decidir. Siento que
de repente esto de ir contra el gigante se
torna algo personal, un reto a vencer. Y bueno,
sólo hay un Microsoft. Sólo hay
y habrá un Bill Gates. Es obvio que
tienen muchos enemigos y detractores. Han sido
muy exitosos, demasiado tal vez. Pero ellos
pegaron primero y tuvieron mucha suerte. Como
se dice, estuvieron en el lugar adecuado en
el momento adecuado. ¿Eso mismo le pasará a
Linux un año de estos? Ya veremos.
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