Los movimientos humanos se pueden convertir en electricidad
Hasta el menos activo de los cuerpos humanos puede producir energía eléctrica con el movimiento de la respiración. Michael C. McAlpine y sus colegas en Princeton han estado desarrollando una manera en la que sea posible recuperar la energía de los movimientos humanos para convertirla en electricidad y cargar un celular, por ejemplo, o hacer que un dispositivo de salud dentro del cuerpo funcione. Para esto han manufacturado cristales piezoeléctricos de la tal manera que sean flexibles y biocompatibles. Estos cristales producen energía eléctrica cuando son doblados y tienen muchos usos. Se puede encontrar una pieza piezoeléctrica dentro de la pastilla Nike+ para corredores colocada dentro de la suela de su zapato, la cual registra la frecuencia de las pisadas del corredor y conveierte esa información en datos útiles sobre los avances del deportista, los cuales se pueden publicar en la comunidad Nike Running.
El cuerpo humano puede producir alrededor de 1 watt con el simple movimiento de los pulmones que inhalan y exhalan. Se pueden obtener 70 watts con cada impacto del talón si el sujeto camina de un lado del cuarto de televisión al otro. Hasta los más flojos pueden producir algo de energía eléctrica y los cristales piezoeléctricos son capaces de recuperarla y tranformar nuestro movimientos.
El problema principal con estos cristales era fabricar los más eficientes, pues se producen con temperaturas muy altas que destruyen o derriten el plástico y hule con el que se pretende hacerlos flexibles para colocarse en el cuerpo humano. El Dr. McAlpine y compañía, han solucionado ese problema haciéndolos primero en una serie de jirones angostos en un sustrato de óxido de magnesio. Cuando los cristales están hechos, se transplatan o imprimen en un material flexible y compatible con el cuerpo humano, que está hecho de un polímero llamado PDMS.
Los primero prototipos del Dr. McAlpine están equipados con una serie de alambres que cosechan la energía, los cristales son recubiertos con una capa del PDMS para protegerlos pues el plomo puede ser dañino para el cuerpo humano. El primer sitio para estos cristales podrían ser los zapatos y con la energía del caminar se podría cargar, por ejemplo, un iPod. Sin embargo, la meta, es crear un generador flexible que se puede colocar en el pecho, para aprovechar al máximos el movimiento humano.
Fuente: The New York Times







Alguien dijo Matrix? (es broma).Esperemos que con esto demos un paso mas asi energia limpia.
Los beneficios que esto puede traer haciendo que el impacto al medio ambiente sea menor y por supuesto que cada persona pueda producir energía eléctrica para su propio uso.
vamos por la eficiencia absoluta… el máximo aprovechamiento energético… que bien que alguien haya podido resolver el problema, ahora si los biomems tendrán menos limitaciones, lo que aumentara sus capacidades…
muy interesante este tipo de tecnología y por lo que se ve en el futuro será muy prometedora.
Saludos
me gusto la palabra “biocompatible”.
esa tecnologia me hubiera servido justamente hoy porque se me olvidó llevarme el eliminador de corriente de la netbook.
Que ingenioso…
Es un avance hacia un mundo más desonectado de la casa…
En unos años podré ir al Izta-Popo, y no preocuparme porque me quedo sin pila en la cámara… como la ultima vez…
O podre ir a la playa de “camarena” sin pagar hotel o sin poner a cargar la lap en un restaurante!!!
O de menos, poder ir a correr en las mañanas y no preocuparme por cargar el celular en la casa y llevarmelo vacio a la escuela!!!
Pero habrá que tener cuidado cuando llueve, no?
[...] Matuk y The New York Times Tags: eco Posted under Últimas noticias del sector by aormad on [...]
¿Se imaginan poder combinar este sistema piezoeléctrico, con celdas fotovolcaicas?, como que sería mas eficaz, jijiji, se vale soñar.
ahora si podráimos tener cargadores verdaderamente portátiles… y un ahorro y considerable de energía… además de los beneficios en el campo de la salud..