“Celularitis”
La semana pasada tuve de nuevo la oportunidad de cubrir la exposición más grande sobre la industria de la telefonía móvil, conocida como GSMA. En dicho evento se encuentran todo tipo de empresas de entre las que destacan las fabricantes de los aparatos, las llamadas “operadoras” que se encargan de dar el servicio y también están ahí las proveedoras de las operadoras… las que venden las antenas, torres, accesorios y el complejo software para poder facturar con toda oportunidad -y quiero pensar que precisión- la ahora común y casi natural llamada de celular de millones y millones de clientes alrededor del mundo, cada segundo.
¿Qué ha pasado en los últimos años en este importante sector de la economía? Mucho. Desde que Apple lanzó su teléfono, nos gusté o no, se creó un parte aguas que define un antes y un después, pero ojo, no ha sido el único. También sucedió con Palm cuando sacó su Treo y pasará seguramente otra vez en el futuro… pero quién sabe cuándo.
El mercado de la telefonía celular, es decir, de los fabricantes de los aparatos, está enfrascado en una cruenta lucha contra el enemigo imaginario. Me explico. Todas y cada una de las empresas sacan productos que quieren ser los “asesinos del iPhone” pero, desde mi punto de vista, están todas un poco desorientadas. ¿Por qué? Porque sólo hay un teléfono desarrollado por Jobs y listo. Las siguientes versiones serán igual de aburridas como hoy lo es cualquier iPod. Ya no llaman la atención ni aunque los pinten de colores chillantes. El hardware dejará de ser novedad dentro de poco para pasar a segundo término. ¿Por qué? El secreto será el software.
Estoy hablando de los teléfonos inteligentes. Aunque apenas una muy pequeña parte de la población los tiene, sólo hay que recordad que hace pocos años, una aun más pequeña parte de la población tenía celular, ya no digamos inteligente. Así es que para todos los que piensen “ah, este Matuk, siempre está hablando de cosas que no podemos comprar, están carísimos”, recuerden cuánto costaban antes las pantallas planas, los celulares, las laptops a colores, en fin, todo va ganando terreno y mercado y, afortunadamente, se va abaratando.
Regresando al software, el secreto sin duda estará en ese componente vital. Si lo dividimos por fabricantes, los que tienen un fututo complicado pero interesante son Nokia con Symbian, Research in Motion con BlackBerry, Palm con WebOS, Apple con OSX y ya. En una categoría aparte colocamos los trillones de modelos de teléfonos de origen en su mayoría asiático que por más que quieren, al ejecutar Windows Mobile, ahora conocido como Windows Phone, siempre serán más o menos lo mismo. Podrán contratar diseñadores famosos, meterles cámaras del 1 millón de megapixeles, gastar lo mismo en publicidad (la feria una vez más estuvo tapizada de anuncios de estos fabricantes) pero entrarán en la categoría del montón de celulares al usar Windows Phone, que, por cierto, será un mercado demasiado lucrativo y ahorita vemos por qué.
Los teléfonos inteligentes serán las computadoras portátiles del futuro. El software que corre en sus circuitos será tan influyente como cualquier otro. Los que mencioné más por supuesto Windows Phone basarán mucho de su modelo de negocio en el concepto de “la nube” y las tiendas de aplicaciones. Ya lo tiene Apple desde hace tiempo, la “App Store”. Ya la anunciaron Nokia y Microsoft, lo mismo pasará con Palm WebOS y con BlackBerry. El usuario en la calle podrá comprar software y contenidos directamente desde su teléfono, pero de forma más o menos organizada y “controlada” por el fabricante del operativo. No tan controlada como la de Apple, queremos pensar, pero de alguna forma por lo menos centralizada.
En el caso de Nokia (empresa que me invitó a la expo y lo cual agradezco) anuncian que el desarrollador de venda en su Ovi Store (así se llama) se quedará con el 70% de la ganancia. Falta ver cuánto se quieren quedar las operadoras por este concepto, ya que como siempre, seguro exigirán su buena tajada del pastel, sobre todo las locales… y claro que les corresponde su comisión, sólo espero que este hecho no inhiba la creación de excelentes títulos por parte de paisanos.
Bueno, escribir mientras vuelo tantas horas de regreso a México me tiene divagando un poco entre estos temas, pero sin duda el mercado de los teléfonos inteligentes se pondrá más interesante que nunca. Ojo, empresas fabricantes, no necesitamos un “asesino del iPhone”, por favor, sólo necesitamos el siguiente gran teléfono. ¿De quién será?







estoy de acuerdo en que las empresas deberian enfocarse en sacar sus propias innovaciones, sin querer necesariamente ganarle al iPhone.
En lo que no estoy de acuerdo es que los smartphones lleguen a ser tan populares, y sobre todo baratos, como cualquier otro celular senicllo hoy en dia. Por la simple razon de que es un mercado diferente. El hecho de que hoy dia medio planeta tenga celulares, no quiere siquiera decir que usen tooodo lo que permiten hacer. Cuantos de nosotros no conocemos a gente que solo tiene celulares super sencillos, porque lo unico que le interesa es hacer y recibir llamadas, y mandar mensajitos? Ese mercado nunca va a desaparecer, nunca va a cambiar de sus telefonos sencillos a unos mas complicados AUN AUNQUE COSTARAN LO MISMO. porque simplemente no les interesan las demas funciones.
Definitivamente el mercado de smartphones va a crecer, los aparatos van a abaratarse y mas gente va a poder comprarlos, pero tambien depende de el otro factor: las operadoras.
Hasta que los costos de un plan de datos no sean igual de accesibles que una conexion domestica fija, dudo que la mayoria de gente le saque todo el jugo que se puede a esos aparatos.
Y finalmente, quien nos asegura que cualqueira que tenga un iPhone o cualquier super-telefono, no lo tiene solo para presumir? para aparentar algo que no es, o apantallar a los cuates? Eso va a seguir pasando con los nuevos smartphones. Pocos son los que realmente los exprimen.
Para muestra, algunos de los comentarios que hacen los demas “yo tuve un X, pero no me gusto”. Parece que nomas los compran por compulsion, porque es “el nuevo” o porque “esta bonito”. No se ponen realmente a analizar sus necesidades REALES, y dejar a un lado los “caprichos tecnologicos”.
Otra cosa son las personas a quienes realmente les hacen la vida mas facil. a quienes deben de checar decenas de correos al dia, a quienes se la pasan viajando y no pueden traer cargando la laptop todo el dia. Quienes tienen centenares de contactos de trabajo, etc. Pero realmente, de toda la poblacion usuaria de celulares, cuantos NECESITAN todo eso?
A mi tambien me gustaria tener un iPhone, o cualquier telefono mas avanzado, pero cuando me pongo a pensar “realmente lo necesito?”, la respuesta es facil: NO. Y mucho menos cuando me doy cuenta que solo hago menos de 20 llamadas al mes, y que checar mi correo electronico no es prioritario y simplemente puedo esperar a llegar a mi casa. asi que con una ficha amigo de $100 cada 2 meses (aunque no lo crean =P), y mi celular viejo de 4 o mas años, me basta.
Consejo: no sean victimas de la mercadotecnia, y menos en estos tiempos de crisis. no gasten a lo tonto, y menos en caprichos, en cosas de moda, que no necesitan. Sean consumidores inteligentes, no compulsivos.
Saludos!